El año 2026 se perfila como un punto de inflexión en la regulación aduanera de la Unión Europea y Reino Unido, con la entrada en vigor de disposiciones que modificarán sustancialmente los procedimientos de importación, los requisitos de datos previos a la llegada y la fiscalidad aplicable al comercio electrónico transfronterizo. Las reformas, que forman parte del paquete de modernización aduanera de la UE con implementación completa prevista para 2028, comenzarán a desplegar efectos operativos durante el próximo ejercicio.
La Comisión Europea ha confirmado su intención de eliminar la exención de derechos aduaneros para importaciones de bajo valor, actualmente fijada en 150 euros. Aunque la supresión definitiva de este umbral se materializará en 2028, los pasos transitorios podrían iniciarse en 2026, lo que obligará a los operadores logísticos y plataformas de comercio electrónico a prepararse para un escenario en el que cada paquete importado esté potencialmente sujeto a aranceles, independientemente de su valor declarado.
Paralelamente, se encuentra en discusión la introducción de una tasa administrativa temporal de aproximadamente 2 euros por envío de bajo valor. La medida, que entraría en vigor durante el periodo de transición iniciado en 2026, tiene como objetivo reducir la presión sobre las autoridades aduaneras mientras se completa la reforma integral del sistema. La estructura definitiva y el calendario de aplicación podrían experimentar ajustes, aunque la orientación general de la política comunitaria apunta hacia una mayor fiscalización del comercio electrónico procedente de terceros países.
Francia ha adoptado una posición adelantada respecto al calendario comunitario. Desde el 1 de enero de 2026, las empresas no pertenecientes a la UE no podrán utilizar el Procedimiento Aduanero 4200, conocido como Régimen 42, para importar mercancías a través de puntos de entrada franceses. Este mecanismo permitía hasta ahora a vendedores extracomunitarios introducir productos en Francia sin abonar el IVA de importación, siempre que los envíos fueran posteriormente expedidos a otro Estado miembro.
Un número significativo de empresas británicas y de otros países no comunitarios había estructurado su acceso al mercado europeo en torno a este régimen, utilizando números de IVA franceses proporcionados por intermediarios. Con la supresión del procedimiento, estas compañías perderán la capacidad de diferir el IVA de importación y las mercancías que entren en Francia quedarán sujetas a las normas estándar. Los operadores que hayan configurado su modelo de entrada a la UE a través de puertos o centros logísticos franceses deberán revisar su planificación fiscal y sus procesos aduaneros antes de la fecha de aplicación.
El Sistema de Control de Importaciones 2 (ICS2) de la UE, cuyas fases anteriores establecieron nuevos requisitos de datos previos a la carga y a la llegada para carga aérea, operadores exprés y envíos postales, se expandirá durante 2025 y 2026 al transporte marítimo, por carretera y ferroviario. La ampliación del programa someterá a un mayor número de modos de transporte a obligaciones de declaración anticipada, exigiendo a los transportistas el envío de datos más completos antes de que las mercancías alcancen las autoridades aduaneras comunitarias.
Las descripciones detalladas y precisas de los productos adquirirán mayor relevancia, dado que las formulaciones vagas o genéricas tendrán menos probabilidades de superar los sistemas automatizados de evaluación de riesgos. Aunque diversas fechas del calendario de implementación continúan en proceso de definición, 2026 se configura como un periodo determinante en la transición hacia controles más rigurosos basados en datos bajo el paraguas del ICS2.
La Nomenclatura Combinada de códigos de mercancías de la UE experimentará actualizaciones en 2026 que afectarán a sectores como los materiales para baterías de iones de litio, el grafito artificial y los componentes de turbinas eólicas. Las revisiones responden al énfasis comunitario en materias primas estratégicas, tecnologías medioambientales y mayor supervisión de cadenas de suministro sensibles.
En paralelo, prosiguen los trabajos para crear un entorno aduanero más centralizado y digital. El objetivo a largo plazo es establecer un hub de datos aduaneros único a escala de la UE que permita un mayor intercambio de información, más automatización y la integración progresiva de herramientas de evaluación de riesgos basadas en inteligencia artificial. Los primeros elementos de este sistema comenzarán a tomar forma antes de la reforma completa de 2028.
En el ámbito del Reino Unido, se encuentra en preparación la adopción de las normas de origen Pan-Euro-Med actualizadas, que sustituirán al marco de 2013 una vez implementadas por completo. Las reglas revisadas, ya respaldadas por la UE y varios países participantes en el sistema PEM, modernizan los criterios de origen y ofrecen mayor flexibilidad para mercancías fabricadas con componentes procedentes de múltiples jurisdicciones. Aunque los calendarios continúan evolucionando, se anticipan avances durante 2026.
La agencia tributaria británica (HMRC) mantiene su programa de modernización digital, con mejoras en los sistemas de gestión de casos, herramientas de datos y procesos de presentación electrónica. El objetivo es lograr mayor consistencia, eficiencia y reducción de la carga administrativa para los operadores que gestionan movimientos transfronterizos.

