La naviera danesa Maersk está analizando la posibilidad de incrementar el uso de etanol como combustible para su flota, una estrategia que permitiría reducir su dependencia de China y contribuir a los esfuerzos de descarbonización del sector. Así lo ha revelado el CEO de la compañía, Vincent Clerc, en una entrevista publicada por el Financial Times el pasado domingo.
Clerc ha señalado que, mientras China domina actualmente el mercado de combustibles como el metanol verde, Estados Unidos y Brasil se posicionan como los principales productores mundiales de etanol.
«Si todos los beneficios se concentran únicamente en China, algunos países se opondrán», ha declarado Clerc al Financial Times. «Pero si los beneficios se distribuyen de manera más equitativa, más países lo apoyarán. Esto convertirá la transición verde en algo en lo que más países puedan ver ventajas», ha añadido el máximo ejecutivo de Maersk.
El sector del transporte marítimo afronta mayores dificultades que otras industrias para reducir sus emisiones, lo que requiere costosas adaptaciones en los buques existentes o la construcción de nuevas unidades capaces de operar con combustibles alternativos.
A finales del año pasado, las navieras Hapag-Lloyd y North Sea Container Line (NCL) resultaron adjudicatarias de un contrato para utilizar combustibles de bajas emisiones derivados del hidrógeno en buques portacontenedores a partir de 2027, con una duración mínima de tres años.

