El presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), Gerardo Landaluce, ha alertado sobre el impacto del sistema de comercio de emisiones de la Unión Europea (EU ETS) en la competitividad de los puertos comunitarios frente a enclaves de terceros países no sujetos a esta regulación. La implementación progresiva del mecanismo alcanza en 2026 el 100% de las emisiones a reportar y abonar, tras el 40% aplicado en 2024 y el 70% correspondiente a 2025, completando así el calendario de despliegue previsto por la normativa europea.
«Esto representa un salto nuevamente de pérdida de competitividad de los puertos europeos con respecto al tema del ETS», ha señalado Landaluce durante la rueda de prensa de balance del ejercicio 2025, en la que ha anunciado que la autoridad portuaria dedicará «un esfuerzo importante» durante 2026 a documentar y trasladar a las instituciones comunitarias las distorsiones generadas por el sistema en los flujos de tráfico marítimo.
El impacto del EU ETS en el puerto de Algeciras se ha traducido durante 2025 en la pérdida y reestructuración de servicios que escalaban en la terminal pública CTI Algeciras, según ha confirmado el presidente de la APBA. Esta dinámica, vinculada al diferencial de costes operativos entre puertos comunitarios y enclaves no sujetos al mecanismo de comercio de emisiones, ha lastrado los registros de tráfico del ejercicio y ha condicionado las decisiones de escala de determinados operadores.
Observatorio de Puertos del Estado
La APBA intensificará durante 2026 su participación en el Observatorio de Puertos del Estado, el instrumento impulsado por el organismo público para monitorizar el impacto del EU ETS en el sistema portuario español. Las primeras conclusiones del observatorio, presentadas a finales de 2025, han documentado «datos concretos de distorsión del mercado», según ha detallado Landaluce, quien ha avanzado que la autoridad portuaria trabajará «conjuntamente con ESPO» (European Sea Ports Organisation) para trasladar estas evidencias a la Comisión Europea en el marco del proceso de revisión del mecanismo.
«Vamos a trabajar de una forma muy intensa en el año 26 para que esa ventana de oportunidad que representa la revisión de los temas de ETS, pues podamos también incorporar nuevos puertos y también nuevas situaciones y nuevas coyunturas», ha explicado el presidente de la institución portuaria, en referencia a la posibilidad de ampliar las excepciones contempladas en la normativa vigente.
Freno al proyecto Net Zero de la OMI
El presidente de la APBA ha expresado su preocupación por la moratoria de un año aplicada al proyecto Net Zero de la Organización Marítima Internacional (OMI), el marco multilateral que aspiraba a establecer un sistema global de tarificación del carbono en el transporte marítimo. Según ha explicado Landaluce, «las presiones de los grandes actores a nivel mundial han sido muy fuertes», lo que ha derivado en «ese parón, esa ralentización» del proyecto.
La paralización de la iniciativa de la OMI agrava, en opinión del presidente de la APBA, las distorsiones competitivas derivadas de la aplicación unilateral del EU ETS. «La legislación europea produce dispersión de un mercado marítimo a nivel internacional que realmente es un mercado global. El mar no conoce fronteras», ha argumentado Landaluce, quien considera que «una buena implementación de una sistemática debe ser a nivel global, con las características propias que se había definido muy bien por parte de OMI en el Net Zero Project».
El presidente de la institución portuaria ha advertido de las consecuencias de legislar «de una forma parcial, por zonas», una aproximación que en su análisis no consigue los objetivos medioambientales pretendidos, sino que genera «simplemente el desvío de los tráficos y el desvío de las inversiones, como realmente ya se está produciendo». Los datos del Observatorio de Puertos del Estado, ha subrayado, documentan esta dinámica de fuga de tráficos hacia enclaves no comunitarios.
Gibraltar, Brexit y reciprocidad
El desarrollo del acuerdo sobre Gibraltar, en el marco de las negociaciones post-Brexit entre la Unión Europea y el Reino Unido, constituye otro de los factores que condicionarán la competitividad del entorno portuario del Estrecho durante 2026. Landaluce ha incluido el sistema ETS entre los ámbitos que generan expectativas para la comunidad portuaria algecireña, junto con las cuestiones relativas al fondeadero exterior y la seguridad marítima.
La salida del Reino Unido de la Unión Europea ha abierto un proceso de redefinición del estatus del Peñón que afecta directamente a la operativa portuaria en la Bahía de Algeciras. El fondeadero, la aplicación del mecanismo ETS a las operaciones de bunkering y la regulación de la seguridad marítima en aguas del Estrecho figuran entre los elementos pendientes de concreción en el acuerdo bilateral, cuya implementación determinará las condiciones de competencia entre los puertos de ambas orillas.
El presidente de la APBA ha insistido en la importancia de la «reciprocidad» en la implantación de empresas, una demanda recurrente del sector portuario algecireño que adquiere especial relevancia en un escenario de competencia asimétrica derivada de marcos regulatorios diferenciados. «La reciprocidad, como hemos siempre manifestado, es de importancia fundamental para nuestra comunidad portuaria, en esa facilidad de tener reciprocidad en cuanto a la implantación de empresas», ha subrayado Landaluce.
La cuestión de la reciprocidad se vincula directamente con el diferencial regulatorio generado por el Brexit. Mientras los operadores establecidos en Gibraltar pueden acceder al mercado comunitario en determinadas condiciones, las empresas de la Bahía de Algeciras afrontan restricciones para operar en el Peñón, una asimetría que el sector considera incompatible con un marco de competencia equitativa en el Estrecho.
Armonización normativa global
La APBA mantiene su posición favorable a una armonización normativa a nivel mundial bajo el paraguas de la OMI, una aproximación que permitiría superar las distorsiones derivadas tanto del EU ETS como de los marcos regulatorios diferenciados en el entorno del Estrecho. «Estamos todos convencidos de que esa organización normativa debe ser a nivel mundial y la herramienta debe ser OMI», ha concluido Landaluce, quien ha enmarcado esta cuestión entre los principales retos del ejercicio 2026 para el sistema portuario europeo.

