La Asociación de Importadores de Productos Perecederos del Puerto de Algeciras (AIMPA) ha trasladado su profunda preocupación y malestar por los graves problemas operativos y las importantes pérdidas económicas que está generando la implantación del nuevo sistema comunitario CATCH para la gestión de los certificados de capturas de productos pesqueros.
Desde su entrada en vigor el pasado 10 de enero, el nuevo sistema está provocando retrasos de varios días en la importación de pescado, especialmente procedente de Marruecos y Mauritania, con camiones bloqueados en el puerto a la espera de la validación documental necesaria para autorizar la entrada de la mercancía.
El uso del sistema electrónico CATCH, integrado en la plataforma TRACES de la Comisión Europea, es obligatorio en aplicación directa del Reglamento (UE) 2023/2842, dentro del régimen de lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). No obstante, AIMPA denuncia que, aunque teóricamente operadores y autoridades de terceros países pueden utilizar el sistema de forma voluntaria, “en la práctica la obligación recae exclusivamente sobre los importadores y las autoridades competentes de la Unión Europea”, generando un importante cuello de botella en los puertos de entrada.
En la operativa actual, las autoridades solo aceptan certificados de capturas tramitados y validados a través de CATCH, requisito imprescindible para autorizar la importación y permitir la continuidad de la cadena logística. Sin esta validación, los camiones quedan inmovilizados en el recinto portuario.
Según los operadores, pese a tratarse de un sistema electrónico, la validación requiere una revisión administrativa manual, lo que está provocando plazos reales de tramitación de entre 48 y 72 horas, ampliables en caso de incidencias técnicas, incoherencias documentales o subsanaciones. En apenas cuatro días de funcionamiento, el sistema ya ha generado retrasos generalizados, importantes pérdidas económicas y un serio riesgo de paralización de las importaciones de pescado fresco.
El colectivo denuncia que la implantación de esta plataforma única se ha realizado “sin una adaptación real de los medios humanos y técnicos necesarios”, provocando un auténtico colapso administrativo. Mientras Marruecos ya ha trasladado sus quejas a Bruselas y países como Portugal e Italia han paralizado la implantación o aplicado mecanismos transitorios, desde el sector aseguran que España no está reaccionando al mismo nivel, situando al puerto de Algeciras en clara desventaja competitiva.
Como ejemplo de esta situación, AIMPA señala a Algetransit, representante de los importadores asociados y empresa pionera en la importación de productos pesqueros frescos desde Marruecos y Mauritania, que califica la tramitación actual como una “auténtica odisea”. Frente a los plazos anteriores de entre una y tres horas, el nuevo sistema requiere ahora entre seis y doce horas de trabajo informático, incluso habiendo reforzado medios técnicos y humanos.
Ante este escenario, los operadores no descartan interrumpir las importaciones de productos frescos y vivos procedentes de países terceros, al considerar que el sistema resulta “absolutamente inviable” para mercancías altamente perecederas. Aunque el sector no cuestiona el objetivo del sistema, reclama una aplicación realista, gradual y dotada de medios suficientes, que evite el colapso de uno de los principales puertos pesqueros y logísticos del sur de Europa.

