El transporte marítimo en la Unión Europea se enfrenta a un incremento significativo de sus costes regulatorios en 2026, derivado del endurecimiento del régimen comunitario de comercio de derechos de emisión (EU-ETS). Un análisis elaborado por Ship & Bunker indica que, para determinados buques, los costes de cumplimiento de las obligaciones sobre emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) podrían aproximarse al precio del propio combustible, en un contexto de previsible descenso de las cotizaciones del búnker en el mercado europeo.
El factor determinante reside en que 2026 marca la culminación de la fase de implantación gradual del EU-ETS para el sector marítimo. A partir de ese ejercicio, las navieras deberán adquirir derechos de emisión (European Union Allowances, EUA) para cubrir el 100% de sus emisiones, frente al 70% exigido en 2025. La normativa afecta a buques de más de 5.000 GT que realicen travesías con escala en puertos comunitarios, mientras que para las rutas entre la UE y terceros países la obligación de adquisición de EUA se reduce al 50%.
Incorporación de metano y óxido nitroso al cómputo de emisiones
A la plena entrada en vigor del sistema se añade otra modificación relevante: en 2026, las emisiones de metano y óxido nitroso se integrarán por primera vez en el recuento de GEI del EU-ETS, lo que elevará el número de EUA necesarios por tonelada de combustible consumido. El precio de los derechos de emisión registró aumentos apreciables durante 2025 y las expectativas del mercado apuntan a una continuidad de esta tendencia alcista.
Ship & Bunker ha calculado el impacto económico para 2026 tomando como referencia las previsiones del especialista en mercados medioambientales Grey Epoch Europe, que sitúan el precio medio de las EUA en 86 euros por tonelada de CO2 equivalente (tCO2e), un 18,9% por encima de la media de 2025.
Los factores de emisión de CO2e también experimentarán revisiones al alza. En el caso del VLSFO (Very Low Sulphur Fuel Oil), el factor de GEI pasará de 3,151 tCO2e por tonelada en 2025 a 3,2 tCO2e en 2026. Para el HSFO (High Sulphur Fuel Oil), la variación será de 3,114 a 3,163 tCO2e, mientras que el MGO (Marine Gas Oil) pasará de 3,206 a 3,255 tCO2e. Solo este ajuste técnico implica, en el caso del VLSFO, un incremento del 1,6% en el coste de cumplimiento.
Incremento del 72,6% en los costes por tonelada de VLSFO
El salto más significativo procede del final del período transitorio: la obligación de cubrir el 100% de las emisiones en 2026 frente al 70% de 2025 equivale a un aumento del 42,9% en los costes entre ambos ejercicios. Con estos parámetros, el análisis concluye que el coste del EU-ETS por tonelada métrica de VLSFO consumida en un viaje intracomunitario alcanzará 319,30 dólares en 2026, frente a 185,04 dólares en 2025 y 90,67 dólares en 2024. En términos agregados, esto representa un incremento del 72,6% interanual.
La comparación con las cotizaciones del combustible resulta ilustrativa. Ship & Bunker prevé que el VLSFO en Róterdam se sitúe en una media de 370 dólares por tonelada en 2026; el HSFO, en 327 dólares; y el MGO, en 489 dólares. Estos niveles suponen descensos del 22,4%, 22,3% y 26,2% respecto a 2025, cuando los precios medios fueron de 476,50, 421 y 662,50 dólares por tonelada, respectivamente.
En paralelo, el coste estimado de cumplimiento del EU-ETS ascendería a 319,30 dólares por tonelada para VLSFO, 315,60 dólares para HSFO y 324,78 dólares para MGO, cifras que superan ampliamente los 185,04, 182,86 y 188,27 dólares registrados en 2025.
Coste combinado de combustible y cumplimiento normativo
Con estas proyecciones, el coste combinado (combustible más EU-ETS) en Róterdam se situaría en 689,30 dólares por tonelada para el VLSFO en 2026, 642,60 dólares para el HSFO y 813,78 dólares para el MGO. En términos interanuales, el coste total del VLSFO subiría un 4,2% y el del HSFO un 6,4%, mientras que el del MGO descendería un 4,4%, dado que la bajada del precio del combustible compensaría parcialmente el incremento regulatorio.
Ship & Bunker señala que otros factores de mercado pueden influir en la evolución del precio del carbono. A finales de 2025 se observó una desconexión entre los precios de las EUA y el gas natural europeo, mercados que habitualmente mantienen una correlación estrecha. La firma GRM indicó en una nota reciente que la relación entre los precios del gas y los derechos de emisión de la UE es prácticamente inexistente en este momento.
Tradicionalmente, precios elevados del gas favorecen el uso de carbón en generación eléctrica, lo que eleva la demanda de EUA. Sin embargo, durante 2025, el precio de los derechos de emisión subió pese a la caída del gas, un comportamiento que el mercado atribuye a una mayor atención hacia la posible escasez futura derivada de la reducción de derechos emitidos para fomentar la descarbonización, así como al menor peso de los combustibles fósiles en el mix eléctrico europeo.

