El Puerto de Vigo ha registrado, en las últimas horas, una de las jornadas de mayor actividad de los últimos meses, poniendo de manifiesto la polivalencia de sus terminales y su papel estratégico tanto en la logística internacional como en la seguridad marítima.
Las terminales de Guixar, Arenal y Bouzas operaron a pleno rendimiento, combinando la carga y descarga de mercancías con la presencia de buques que han encontrado abrigo en la Ría de Vigo ante las adversas condiciones meteorológicas en el Atlántico. La actividad ha sido constante en los principales puntos del recinto portuario, con todos los muelles ocupados.
En la Terminal de Contenedores, los buques Douce France y Jakarta Express encabezaron las operaciones de estiba en una jornada marcada por el intenso movimiento de contenedores, con alrededor de 600 unidades gestionadas bajo las grúas.
Por su parte, el Muelle del Arenal acogió al cementero Cristina Masaveu y al portacoches Thruxton. En el cercano Muelle Transversal se resguardaron el portacontenedores WEC de Hough, junto a los buques María Francisca y Vera A, mientras que en el muelle de Comercio permaneció atracado el buque ro-ro Neptune Hellas.
La Terminal de Bouzas registró también una intensa actividad con una triple escala, protagonizada por los buques Coral Leader y Auto Advance, junto al embarque de unos 4.000 vehículos. Compartió escala con el buque Bouzas, que permanece a la espera de una mejora de las condiciones meteorológicas para reanudar su singladura.
Vigo, puerto de refugio
La jornada del jueves volvió a evidenciar el valor de la Ría de Vigo como puerto natural de abrigo. Además de la actividad comercial, varios buques fondearon en zonas de servicio y otros cuatro se han situado al resguardo de las Islas Cíes, aprovechando la protección que ofrece la orografía de la ría para realizar labores de mantenimiento o aguardar una mejora del tiempo antes de retomar sus rutas transatlánticas.

