CK Hutchison está explorando una nueva fórmula para estructurar la venta de su participación en operaciones de terminales portuarias en 43 puertos de 23 países, incluidas las controvertidas terminales situadas en ambos extremos del Canal de Panamá. Según informa Bloomberg citando fuentes conocedoras del asunto, la compañía con sede en Hong Kong estudia dividir la transacción en parcelas más pequeñas con estructuras de propiedad diferenciadas.
La compañía, controlada por el multimillonario Li Ka-shing, anunció en marzo de 2025 que había alcanzado un acuerdo para vender la cartera de terminales en una operación valorada en 22.800 millones de dólares. Sin embargo, el acuerdo se fue desmoronando progresivamente después de que China considerara que la empresa estaba traicionando los intereses nacionales.
El pacto inicial contemplaba una operación en dos partes. El grupo de inversión estadounidense BlackRock habría obtenido la mayor participación en las dos terminales de Panamá, con Terminal Investment Limited (TiL), filial de MSC controlada por la familia del multimillonario italiano Gianluigi Aponte, como inversor minoritario. TiL habría sido el inversor principal en las terminales fuera de Panamá, mientras que Hutchison habría mantenido las operaciones en China. El acuerdo se sustentaba en la inversión a largo plazo de BlackRock en TiL y en los esfuerzos conjuntos de ambas compañías en otros puertos.
China se opuso de inmediato a la venta propuesta, vinculándola a la presión política ejercida por la administración Trump. Los primeros informes indicaban que Pekín exigía participar en la operación, y posteriormente Bloomberg reveló que China insistía en que la estatal COSCO obtuviera una posición mayoritaria y derechos de veto.
Hutchison había indicado inicialmente que esperaba completar los términos para las dos terminales de Panamá en abril de 2025. A medida que las negociaciones se prolongaron, el período de exclusividad concedido al consorcio BlackRock-TiL expiró en julio, y en diciembre Bloomberg informaba de que las negociaciones se encontraban en un punto muerto.
Nueva estructura propuesta
Según el informe de Bloomberg, las conversaciones sobre la nueva estructura se encuentran en fase preliminar y los detalles están pendientes de concretar. No obstante, las fuentes citadas señalan que China ha indicado que el gobierno encontraría aceptable dicha estructura.
Bajo el nuevo planteamiento propuesto, COSCO, a través de su filial COSCO Shipping Ports, asumiría el control de las terminales en puertos y regiones más afines a China y críticas para la estrategia comercial del país, como África. Por su parte, los demás miembros del consorcio, incluyendo Terminal Investment de Aponte y BlackRock, tendrían mayor control sobre los activos en otras ubicaciones.
COSCO resulta una compañía lógica para liderar la porción china de la operación. A 31 de diciembre de 2024, COSCO Shipping Ports informó de que operaba y gestionaba 375 atraques en 39 puertos a nivel mundial, de los cuales 226 estaban destinados a contenedores, con una capacidad de manipulación anual de aproximadamente 124 millones de TEU.
Tensiones geopolíticas
Bloomberg indica que tanto China como las demás compañías implicadas han señalado los crecientes vientos en contra geopolíticos que afronta la operación, mientras Donald Trump presiona los intereses estadounidenses en América Latina y continúa desafiando a China. Las terminales del Canal de Panamá fueron el punto de fricción original, con BlackRock posicionado como líder para satisfacer a la Casa Blanca y la afirmación de Trump de que China estaba controlando el Canal de Panamá.
CK Hutchison ha recibido fuertes críticas desde Pekín desde que anunció sus planes de venta al consorcio liderado por BlackRock y el grupo naviero MSC.

