La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido iniciar la segunda fase del análisis de la operación mediante la cual la naviera danesa DFDS pretende adquirir el control exclusivo de determinados activos de Armas en la zona del Estrecho de Gibraltar. Esta decisión responde a la detección de posibles riesgos para la competencia durante la evaluación preliminar de la transacción.
La operación constituye la cuarta derivada del proceso de venta de activos de la naviera Armas, sumándose a las tres compras notificadas previamente por Baleària. DFDS comunicó a la CNMC en diciembre su intención de hacerse con estos activos, que afectan a mercados donde ambas compañías mantienen actividad en el transporte marítimo regular de carga rodada y pasajeros.
El análisis de la CNMC se centra en dos ámbitos geográficos diferenciados: Sur Península-Estrecho y Sur Península-Ceuta. En ambos casos, el organismo regulador ha identificado elementos que requieren una evaluación más detallada antes de pronunciarse sobre la autorización de la operación.
En lo que respecta a la zona Sur Península-Estrecho, existe una conexión directa con otra operación notificada por Baleària el 8 de octubre de 2025, que actualmente también se encuentra en segunda fase de análisis. La conjunción de ambas transacciones en la ruta Algeciras-Tánger Med supondría la salida de Armas del mercado y la consiguiente reducción del número de navieras operadoras de cuatro a tres.
En cuanto a la zona Sur Península-Ceuta, que comprende exclusivamente la ruta Algeciras-Ceuta, la operación permitiría a DFDS consolidar su posición como segundo operador del mercado, situándose por detrás de Baleària. La desaparición de Armas reduciría el número de prestadores de servicio de tres a dos en esta conexión marítima.
Preocupaciones sobre la estructura del mercado
La CNMC considera que la adquisición supone una modificación significativa de la estructura de mercado que no permite descartar el riesgo de efectos horizontales unilaterales ni de efectos coordinados. Estas preocupaciones resultan especialmente relevantes en la ruta Algeciras-Ceuta, donde DFDS únicamente se enfrentaría a la competencia de Baleària tras la materialización de la operación.
Un aspecto adicional que el organismo regulador tendrá en cuenta es la situación de las Obligaciones de Servicio Público (OSP) en la ruta a Ceuta. Antes de la operación, dos compañías (DFDS y Armas) prestaban el servicio bajo este régimen. Tras la transacción, solo DFDS mantendría esta condición. La desaparición de Armas como posible licitador para operar la ruta bajo OSP genera, según la CNMC, riesgos para la competencia por el mercado, dado que Baleària es el actual adjudicatario de dicho contrato.
El paso a segunda fase no prejuzga las conclusiones finales que pueda alcanzar la CNMC sobre la operación. Durante esta nueva etapa, el organismo podrá requerir información adicional a los operadores implicados para completar su evaluación. Asimismo, tanto la empresa notificante como los terceros interesados tendrán la oportunidad de presentar alegaciones en defensa de sus legítimos intereses.
La resolución final podrá adoptar diferentes formas: autorización sin condiciones, aprobación con compromisos, subordinación de la operación a determinadas condiciones, o prohibición de la concentración empresarial.

