La Federación Española de Transitarios, Expedidores Internacionales y Asimilados (FETEIA-OLTRA) ha lanzado una campaña de denuncia en redes sociales bajo el hashtag #SinLogísticaNoHayIndustria para alertar sobre el colapso del ferrocarril de mercancías en España. Según la organización, no se trata de un episodio aislado ni de una consecuencia puntual derivada de incidencias recientes como los problemas en Rodalies o el cierre de la AP-7, sino de la manifestación más grave de un problema estructural que el sector viene señalando desde hace años.
La federación indica que, desde hace más de una semana, los tráficos ferroviarios de mercancías se encuentran prácticamente paralizados. Los flujos internacionales están detenidos sin previsión clara de reanudación, y comienzan a producirse bloqueos en cadenas de producción de países como Alemania y Bélgica. Según los datos aportados por FETEIA-OLTRA, solo en el mes de enero, de los 250 trenes internacionales previstos desde Barcelona, apenas han circulado una treintena.
La situación se ve agravada por el estado de determinadas infraestructuras clave. El túnel de Rubí, único acceso ferroviario con ancho internacional al Puerto de Barcelona, permanece cortado por unas obras que, según la federación, no avanzan, lo que supone en la práctica el aislamiento del puerto respecto a la red ferroviaria de mercancías. Para FETEIA-OLTRA, este caso constituye un ejemplo del escaso compromiso institucional con el desarrollo del transporte ferroviario de mercancías.
El presidente de la federación, Enric Ticó, ha señalado que el ferrocarril de mercancías no puede seguir siendo el eslabón débil del sistema. En sus declaraciones, Ticó ha indicado que los viajeros son prioritarios, pero no a costa de paralizar la industria, el comercio y la competitividad del país, y ha calificado esta infraestructura como crítica para la economía y la sostenibilidad.
En este contexto, la federación apunta que el camión se ha convertido para la mercancía en lo que el autocar representa para el viajero: la única alternativa viable para garantizar la continuidad del sistema. Sin embargo, FETEIA-OLTRA advierte de que se está exigiendo al transporte por carretera un sobreesfuerzo difícilmente sostenible en el tiempo, con el consiguiente incremento de la congestión en las principales vías y una presión adicional sobre un sistema logístico ya tensionado.
La organización subraya que el impacto de esta crisis no es solo operativo, sino también reputacional, estratégico y ambiental. Mientras se plantean objetivos de descarbonización y de trasvase de carga de la carretera al ferrocarril, la red ferroviaria no ofrece, según la federación, la fiabilidad ni la resiliencia suficientes para sostener dichos objetivos.
FETEIA-OLTRA reclama una respuesta inmediata, coordinada y estructural por parte de las administraciones competentes, y solicita que el ferrocarril de mercancías sea tratado como una pieza clave del comercio internacional y de la economía productiva. Asimismo, la federación ha hecho un llamamiento al conjunto del sector logístico para sumarse a su manifiesto y reclamar soluciones urgentes ante la situación actual.

