Las resoluciones publicadas este jueves en el Boletín Oficial del Estado recogen el reparto de cuotas de pesca para 2026 que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha establecido para las distintas flotas españolas. Las cifras revelan una marcada disparidad regional en las asignaciones, con reducciones significativas para el Golfo de Cádiz en cigala y aumentos considerables en boquerón.
La cuota nacional de cigala experimenta una reducción del 23,33%, pasando de 60 a 46 toneladas. Sin embargo, el impacto no se distribuye de manera uniforme entre las distintas zonas pesqueras. Los barcos del Golfo de Cádiz ven recortada su asignación en más de la mitad, descendiendo de 32 a 15 toneladas. En contraste, los pescadores del Cantábrico obtienen un incremento del 24%, alcanzando las 31 toneladas totales, a pesar de las restricciones de pesca establecidas en algunas subzonas.
Por otro lado, la cuota de boquerón registra un aumento del 55% para la flota del Golfo de Cádiz, con 3.890 toneladas adicionales que elevan el total hasta las 10.938 toneladas. A partir del domingo 1 de febrero, la flota de cerco podrá retomar la actividad con esta especie. Esta modificación responde parcialmente a las demandas del sector, que había solicitado mayores posibilidades de captura tras detectar una mejora en el stock de esta población.
El reparto incluye también asignaciones para otras especies consideradas esenciales en la oferta pesquera española. La merluza cuenta con 10.982 toneladas destinadas a proporcionar estabilidad a la flota del Cantábrico y Noroeste, del Golfo de Cádiz y de arrastre de aguas de Portugal. La cuota de gallo se sitúa en 4.375 toneladas, mientras que el rape mantiene su asignación en 4.293 toneladas, cantidad que el Ministerio considera suficiente para cubrir las necesidades de la flota española durante toda la campaña.
Manuel Fernández Belmonte, presidente de la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (Facope), ha calificado la reducción de cigala como «un desastre» para el sector del arrastre andaluz. La entidad señala que la decisión resulta «inaceptable» por el daño que ocasiona a esta modalidad pesquera, al reducir la cuota a la mitad de lo disponible en años anteriores.
En cuanto al boquerón, la federación reconoce la satisfacción por el incremento, que según sus cifras alcanza el 63%. No obstante, Fernández Belmonte apunta que el sector consideraba que la mejora del stock detectada debía reflejarse en mayor medida en los estudios científicos que regulan las pesquerías. Según la organización, si se hubiera atendido plenamente a la realidad del recurso, la cuota habría sido aún superior. Pese a esta observación, la federación califica el aumento como «importante e interesante» para el sector del cerco del Golfo de Cádiz.
En septiembre pasado, la Federación Nacional de Pesca Artesanal (Fenapa) había denunciado que la falta de cuotas para el cerco del Golfo de Cádiz comprometía la viabilidad de la flota y el mantenimiento de 600 puestos de trabajo directos y aproximadamente 3.000 indirectos. La organización había planteado entonces la necesidad de ampliar las posibilidades de pesca de boquerón, planteamiento que ahora se materializa con el incremento establecido para 2026.
Las resoluciones ministeriales detallan que estas especies forman parte esencial de la tradición culinaria española y de la oferta gastronómica que identifica al país a nivel internacional. El reparto de cuotas se establece tras las negociaciones comunitarias que se desarrollaron en diciembre, cuyos resultados el sector ha tenido tiempo de analizar durante las últimas semanas.

