El Centro de Fabricación Avanzada (CFA) ha sido el protagonista de la décima edición de los Desayunos Empresariales Innovadores organizados por el Clúster Marítimo Naval de Cádiz (CMNC), celebrada el 5 de febrero en las instalaciones del Taller de Forja cedido por Navantia. El responsable de operaciones del CFA, Francisco Javier Romalde Quintana, ha ofrecido a las empresas asistentes una presentación detallada sobre las posibilidades que este centro ofrece al tejido industrial de la bahía gaditana y, en particular, al sector naval.
El acto ha contado con la presencia de la alcaldesa de Puerto Real, Aurora Salvador, así como de los directores del Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima y de Reparaciones en la Bahía de Cádiz de Navantia, Alberto Cervantes y Antonio Domínguez Abecia, respectivamente. También han asistido representantes de instituciones como la Armada Española y la Universidad de Cádiz, junto con numerosas empresas vinculadas a la industria naval. El presidente del Clúster, José Luis García-Zaragoza, ha sido el encargado de abrir el evento con una breve introducción antes de ceder la palabra a Romalde.
Durante su intervención, el responsable de operaciones del CFA ha presentado el centro como un modelo de colaboración público-privada con aplicación directa al sector naval, aunque con un carácter transversal que extiende su utilidad a otros ámbitos industriales como el aeroespacial o el biomecánico. Romalde ha recorrido las cuatro áreas tecnológicas que el CFA pone a disposición de las empresas: fabricación aditiva, robótica y automatismo, metrología y digitalización, y drones. Para cada una de ellas, ha expuesto las capacidades disponibles y ejemplos de posibles aplicaciones en el ámbito naval.
Uno de los aspectos en los que más ha incidido el ponente es la agilidad del modelo operativo del centro. Según ha explicado Romalde, el proceso para que una empresa acceda a los recursos del CFA comienza con un correo electrónico en el que se expone el proyecto deseado, el equipamiento necesario y una justificación que no excede los dos folios.
A partir de ese momento, se inicia un proceso de evaluación que se resuelve en un plazo de dos a tres semanas, tras las cuales se firma el contrato y comienza la ejecución. El responsable de operaciones ha señalado que la propiedad intelectual del proyecto corresponde a la empresa, que se lleva tanto el resultado como el conocimiento generado durante el proceso. El CFA aporta las máquinas, el asesoramiento y el acompañamiento de sus técnicos desde el inicio hasta la finalización del trabajo.
Romalde ha puesto el acento en la accesibilidad económica de los servicios del centro, presentándolo como una herramienta al alcance de las pequeñas y medianas empresas que permite desarrollar procesos innovadores desde la fase de ideación hasta la producción operativa en plazos reducidos. En su exposición, ha utilizado la frase «a la innovación la mata el tiempo» para ilustrar la filosofía del CFA, orientada a evitar que los proyectos se dilaten en procesos burocráticos prolongados.
Tras la conferencia, los asistentes han realizado una visita a las instalaciones del centro, donde se han mostrado ejemplos prácticos de proyectos y casos de uso de cada una de las tecnologías disponibles. La visita ha tenido un formato interactivo, caracterizado por el diálogo entre los técnicos del CFA y los representantes empresariales presentes. Romalde ha señalado durante el recorrido que de cada visita al centro suele surgir al menos una idea o un proyecto nuevo para las empresas participantes.
El ciclo de Desayunos Empresariales Innovadores del CMNC, que con esta edición alcanza su décima convocatoria y la primera del año 2026, acumula tres años de actividad con una acogida favorable entre las empresas de la industria naval gaditana. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Diputación de Cádiz a través de su programa Dipuinnova+.
La celebración de este evento pone de manifiesto la vinculación entre el CFA y el sector naval de la Bahía de Cádiz, en un contexto en el que el acceso a tecnologías como la fabricación aditiva, la robótica, la metrología avanzada y los drones se presenta como un factor relevante para la competitividad de las empresas del sector en la región andaluza.

