La actividad marítima en el Estrecho de Gibraltar ha comenzado a normalizarse este lunes tras un ciclo de borrascas sucesivas que durante las dos últimas semanas paralizó de forma intermitente las conexiones entre las dos orillas. El puerto de Tarifa, que permaneció cerrado durante seis jornadas consecutivas en lo que constituye la interrupción más prolongada de las últimas décadas, reanudó sus operaciones con Tánger Ville. Por su parte, el puerto de Algeciras restableció la totalidad de sus líneas de ferry con Ceuta y Tánger Med, además de retomar la operativa habitual en sus dos terminales de contenedores.
La cadena de temporales que ha golpeado la zona desde comienzos de año ha provocado la cancelación de más de 150 trayectos entre Ceuta y Algeciras en apenas seis semanas, una cifra sin precedentes en un intervalo tan breve. Los vientos de poniente, con rachas que llegaron a superar los 90 kilómetros por hora, obligaron a las navieras Baleària, Armas Trasmediterránea y DFDS a suspender sus servicios durante varios días seguidos. Las embarcaciones de alta velocidad que cubren habitualmente estas rutas carecen de las características técnicas necesarias para operar en las condiciones extremas de oleaje y viento registradas en la confluencia entre el Atlántico y el Mediterráneo.
El episodio más grave se produjo con el paso de la borrasca Leonardo, que dejó dos días completos —el miércoles 4 y el jueves 5 de febrero— sin ninguna conexión marítima entre ambas orillas del Estrecho, separadas por apenas 14 kilómetros. Miles de pasajeros quedaron retenidos a ambos lados sin posibilidad de cruce. El sábado 7, la llegada de la borrasca Marta volvió a interrumpir los servicios, y la normalidad no se recuperó hasta el domingo. En el caso de Tarifa, la conexión con Tánger acumuló 19 días de funcionamiento intermitente antes de su cierre total durante la última semana.
La reapertura de los puertos ha permitido comenzar a descongestionar las instalaciones portuarias, donde se habían acumulado centenares de vehículos pesados durante los días de restricciones. En las últimas 24 horas, más de 1.100 unidades entre camiones y semirremolques embarcaron en Algeciras con destino a Marruecos, Mauritania y Senegal, según datos facilitados por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA). A lo largo del domingo, alrededor de 700 camiones adicionales fueron accediendo al recinto portuario de forma escalonada desde polígonos industriales y zonas de espera del Campo de Gibraltar, dentro de un operativo de descongestión coordinado con la Guardia Civil.
El volumen de carga movilizado en pocas horas tras la reapertura pone de manifiesto la magnitud de los flujos comerciales que dependen de las conexiones marítimas del Estrecho de Gibraltar, una de las rutas más transitadas del mundo, así como la rapidez con la que se generan situaciones de acumulación cuando el tráfico se interrumpe.
El presidente de la APBA, Gerardo Landaluce, reconoció la presión existente para retornar a la operativa habitual, pero señaló que la seguridad es prioritaria y pidió paciencia. Landaluce adelantó que en los próximos días la autoridad portuaria presentará proyectos en los que ya se trabaja para mejorar la capacidad de respuesta ante episodios de gran afluencia de vehículos o ante futuros crecimientos de actividad. La APBA agradeció también la coordinación con la Policía durante las jornadas de restricciones, la colaboración de los distintos colectivos laborales del puerto y el cumplimiento por parte de los conductores de las limitaciones de acceso que se fueron imponiendo.

