La sección sindical de Coordinadora en la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz ha emitido un comunicado en el que cuestiona la gestión organizativa llevada a cabo por la entidad portuaria durante la reciente ola de temporales que afectó con especial virulencia a la provincia gaditana. El sindicato señala que las decisiones adoptadas para proteger al personal llegaron con retraso y evidenciaron, a su juicio, una falta de empatía y compañerismo hacia los trabajadores.
El contexto de la queja se sitúa en los fuertes temporales que azotaron la zona durante la primera semana de febrero, cuando la alerta meteorológica en la Bahía de Cádiz alcanzó el nivel naranja. En el puerto de Cádiz se mantuvo activo el nivel 1 del estado de alerta del Plan de Autoprotección (PAU), mientras que la Junta de Andalucía elevó al nivel 2 su Plan de Emergencia ante el riesgo de lluvias, viento e inundaciones, solicitando a la ciudadanía reducir al máximo la movilidad en las zonas más afectadas, según recogieron medios de comunicación como el ABC el pasado 4 de febrero.
La situación se agravó durante la jornada del jueves 6 de febrero, cuando a las 13:09 horas se recibió un mensaje masivo en los dispositivos móviles de la zona de El Puerto de Santa María. En dicha comunicación, el servicio de Protección Civil alertaba sobre la gran crecida del río Guadalete, provocada por el desembalse de las presas, y obligaba a alejarse de las zonas inundables. Durante esos días, la Policía Portuaria asumió labores de asesoramiento e información a empresas y particulares que acudían al recinto portuario en busca de orientación sobre la alerta vigente.
Según el comunicado de Coordinadora, varios miembros del comité de empresa representados por la sección sindical mostraron su preocupación antes del inicio de la semana del lunes 3 de febrero y establecieron contactos con la Autoridad Portuaria para instar a la adopción de medidas preventivas con tiempo suficiente. Sin embargo, el sindicato lamenta que la respuesta no fue uniforme para todos los colectivos de trabajadores.
Mientras que para el personal de oficinas se optó en gran medida por el teletrabajo, para el personal considerado esencial, como el colectivo de la Policía Portuaria, no se adoptó ninguna medida específica hasta que el temporal ya había pasado. Fue entonces cuando se permitió la no asistencia del personal que reside más lejos de sus puestos de trabajo, recurriendo a los días de descuento previstos en el nuevo acuerdo de empresa aprobado a finales de año, o bien se procedió a reubicar temporalmente a trabajadores en destinos más cercanos a sus domicilios.
La sección sindical considera que estas medidas llegaron tarde y subraya que, aunque no se produjeron daños personales, el objetivo de cualquier protocolo de seguridad debe ser la prevención de riesgos antes de que estos se materialicen. En este sentido, Coordinadora llama la atención sobre el hecho de que se mantuviera un curso de formación interna en modalidad presencial durante tres de los días en los que la alerta meteorológica permaneció activa, cuando dicha actividad podría haberse realizado por videoconferencia o haberse aplazado a una fecha con condiciones más favorables.
Ante lo ocurrido, la sección sindical ha anunciado que solicitará formalmente la elaboración de un protocolo de actuación específico para situaciones meteorológicas adversas, de modo que en futuras alertas se actúe con la mayor celeridad posible y se priorice la seguridad preventiva de todos los trabajadores, independientemente de su categoría o función.
El comunicado concluye con un agradecimiento a los trabajadores que, durante los días de incertidumbre, mantuvieron la prestación del servicio público y la atención a la ciudadanía, anteponiendo sus obligaciones profesionales a sus circunstancias personales y a los riesgos derivados del temporal.

