APM Terminals, el operador de terminales del grupo A.P. Moller-Maersk, y la empresa alemana Eurogate han confirmado que mantienen negociaciones para llevar a cabo una ampliación valorada en 1.000 millones de euros de su operación conjunta en el North Sea Terminal Bremerhaven (NTB), situado en el norte de Alemania. El proyecto tiene como objetivo incrementar la eficiencia y la competitividad de la instalación portuaria, así como mejorar la sostenibilidad de sus operaciones.
Ambas compañías formaron una asociación al 50% para la gestión de la terminal en 1998 y pusieron en servicio el North Sea Terminal Bremerhaven en abril de 1989. La instalación mantiene conexiones con 130 puertos en todo el mundo y ofrece acceso al hinterland europeo, los estados bálticos y Escandinavia a través de servicios feeder, conexiones ferroviarias dedicadas y acceso directo a la red de autopistas europea.
La decisión de negociar esta ampliación se produce en un contexto de reconfiguración de fuerzas en los principales puertos del norte de Alemania, después de que MSC Mediterranean Shipping Company tomase el control del otro gran puerto de la zona, Hamburgo. Maersk cuenta con una presencia significativa en Hamburgo, sede histórica de su división Hamburg-Süd, pero Bremerhaven representa un segundo punto de acceso estratégico en la región.
Vincent Clerc, consejero delegado de A.P. Moller-Maersk, ha señalado que «Bremerhaven tiene un potencial único para crecer como hub estratégico en la región y para dar soporte a los flujos de carga hacia Alemania, así como a nuestra red oceánica». Clerc ha añadido que las inversiones previstas «están destinadas a desarrollar todo el potencial de la terminal, convirtiendo el NTB en una de las terminales más competitivas del North Range europeo».
El plan de inversión, enmarcado en una extensión a largo plazo de la asociación entre APM Terminals y Eurogate, contempla la modernización integral de la terminal y la ampliación de su capacidad desde los 3 millones de TEU actuales hasta los 4 millones de TEU de rendimiento anual. El proyecto incluye también la electrificación del equipamiento portuario y el uso de electricidad procedente de fuentes renovables, con la aspiración de convertir Bremerhaven en una de las primeras terminales de contenedores del mundo con cero emisiones de gases de efecto invernadero.
Andreas Bovenschulte, alcalde de Bremen, ha valorado que «con las inversiones anunciadas por Maersk en la superestructura del puerto y las inversiones del gobierno estatal y federal en la infraestructura portuaria, Bremerhaven estará bien posicionado para el futuro y su importancia en el North Range se verá consolidada». Bovenschulte ha instado al gobierno federal a «seguir adelante con la profundización del Outer Weser y ejecutarla con rapidez», en referencia al dragado del canal de acceso al puerto que se considera necesario para garantizar la operatividad con buques de gran calado.
En la actualidad, el North Sea Terminal Bremerhaven dispone de seis puestos de atraque para buques portacontenedores de gran tamaño (ULCV), 18 grúas pórtico super-post-Panamax, 102 carretillas pórtico (straddle carriers), más de 2.000 conexiones para contenedores refrigerados y seis vías férreas de servicio. La terminal gestiona tráficos de contenedores tanto de importación como de exportación y opera como punto de redistribución para el norte de Europa.
La operación se enmarca en la estrategia de Maersk por asegurar capacidad portuaria propia en puntos clave de sus redes de transporte, en un momento en el que la competencia por el control de terminales en el rango norte europeo se ha intensificado. La entrada de MSC en la gestión del puerto de Hamburgo —a través de su participación en Hamburger Hafen und Logistik AG (HHLA)— ha modificado el equilibrio de fuerzas en la región y ha llevado a los operadores rivales a buscar alternativas para garantizar su acceso a infraestructuras portuarias estratégicas.

