La naviera alemana Hapag-Lloyd ha confirmado que mantiene «negociaciones avanzadas» para la posible adquisición de la totalidad de las acciones de su competidora israelí Zim Integrated Shipping Services Ltd. (ZIM), en un movimiento que, de concretarse, tendría implicaciones directas sobre la estructura del mercado global del transporte marítimo de contenedores.
El anuncio se produce después de que a lo largo de 2025 se sucedieran varios intentos fallidos por hacerse con el control de ZIM. El primero de ellos fue una oferta de compra liderada por el propio consejero delegado de la naviera israelí, Eli Glickman, junto con el inversor Rami Ungar, por un precio estimado de entre 2.300 y 2.400 millones de dólares. La propuesta fue rechazada por el consejo de administración de ZIM, que consideró que «infravaloraba significativamente la compañía». Desde entonces, la especulación sobre posibles compradores no ha cesado, con nombres como Mediterranean Shipping Company (MSC) y A.P. Møller-Mærsk entre los candidatos más citados por fuentes del sector.
En diciembre de 2025, ZIM confirmó haber recibido «propuestas competitivas de múltiples partes estratégicas» para la adquisición de todas sus acciones ordinarias en circulación, y anunció que estaba evaluando las ofertas «con el objetivo de generar un valor significativo para todos los accionistas de la compañía».
Hapag-Lloyd ha precisado que, hasta la fecha, no se ha firmado ningún acuerdo vinculante. La operación requiere aún la aprobación del Consejo de Dirección y del Consejo de Supervisión de la compañía alemana, así como de los órganos corporativos competentes de la contraparte. Además, resulta necesario el consentimiento del Estado de Israel en virtud de los derechos especiales contemplados en los estatutos de ZIM. En este contexto, la naviera germana ha indicado que las negociaciones con FIMI Opportunity Funds, un inversor financiero israelí, para la asunción de las obligaciones derivadas de esos derechos especiales se encuentran en un estado avanzado. La culminación de la transacción exigiría también autorizaciones regulatorias adicionales y la aprobación de la junta de accionistas de ZIM.
Según informaciones publicadas por el medio israelí Calcalist, la operación —valorada en hasta 3.700 millones de dólares— podría estructurarse de forma que los activos considerados de importancia estratégica nacional para Israel, incluidos los buques de bandera israelí vinculados a la denominada golden share del Estado, queden fuera del perímetro de control de Hapag-Lloyd. La naviera alemana asumiría, según esta misma fuente, el control de la flota fletada.
ZIM opera actualmente una flota de aproximadamente 120 buques portacontenedores con una capacidad total de 704.450 TEUs, lo que la sitúa como la décima mayor naviera de contenedores del mundo según datos de Alphaliner. De ese total, 15 buques son de propiedad (92.934 TEUs) y 102 son fletados (611.516 TEUs).
Lars Jensen, consejero delegado de Vespucci Maritime, ha señalado que la operación perjudicaría a MSC y beneficiaría a la alianza Gemini Cooperation, especialmente en las rutas transpacíficas, donde MSC y ZIM comparten actualmente buques en seis servicios. Según Jensen, una vez completada la adquisición, esos flujos migrarían a la red Gemini. El analista ha añadido que la incorporación de la flota fletada de ZIM elevaría el porcentaje de tonelaje fletado de Hapag-Lloyd del 39% actual a aproximadamente el 52% de la flota combinada, lo que otorgaría a la naviera una mayor flexibilidad operativa en un contexto de mercado volátil y tarifas a la baja.
Las negociaciones se enmarcan en un periodo de normalización de los resultados del sector tras los máximos históricos registrados durante la pandemia. ZIM transportó 926.000 TEUs en el tercer trimestre de 2025, frente a los 970.000 TEUs del mismo periodo de 2024. La tarifa media por TEUs se situó en 1.602 dólares en el tercer trimestre de 2025, en comparación con los 2.480 dólares del tercer trimestre de 2024. El resultado operativo (EBIT) cayó hasta los 259 millones de dólares, frente a los 1.240 millones del mismo trimestre del año anterior, mientras que el beneficio neto se redujo a 123 millones de dólares desde los 1.130 millones registrados un año antes, lastrado por la debilidad de los ingresos. En sus resultados del tercer trimestre, ZIM actualizó sus previsiones para el conjunto de 2025 con un EBITDA ajustado de entre 2.000 y 2.200 millones de dólares y un EBIT ajustado de entre 700 y 900 millones, aunque aún no ha publicado sus resultados anuales completos.

