La compañía alemana de transporte de contenedores Hapag-Lloyd ha anunciado la firma de un acuerdo para adquirir el 100% de las acciones de ZIM Integrated Shipping Services Ltd. por 35 dólares por acción en efectivo, lo que sitúa el valor total de la transacción en más de 4.000 millones de dólares. Según la propia ZIM, el precio acordado supone una prima del 58% respecto a la cotización de sus acciones el 13 de febrero de 2026, del 90% sobre su precio medio ponderado por volumen de los últimos 90 días y del 126% respecto al precio no afectado de 15,50 dólares registrado el 8 de agosto de 2025, antes de las especulaciones del mercado.
La firma del acuerdo se produce apenas un día después de que Hapag-Lloyd confirmase que mantenía «conversaciones avanzadas» sobre la adquisición de la naviera israelí.
ZIM opera actualmente una flota de aproximadamente 120 buques portacontenedores con una capacidad conjunta de 704.450 TEU, lo que la sitúa como la décima mayor naviera de contenedores del mundo, según datos de Alphaliner. De ese total, 15 buques son propios (92.934 TEU) y 102 operan bajo contratos de fletamento (611.516 TEU).
Como parte del acuerdo, Hapag-Lloyd ha explicado que FIMI, el fondo de capital privado israelí, asumirá la propiedad de una línea de transporte de contenedores segregada que dará servicio a algunas de las rutas comerciales estratégicas más relevantes, conectándose de forma fluida con la red global de Hapag-Lloyd. La nueva línea, denominada «New ZIM», comenzará sus operaciones con 16 buques modernos, de gran tamaño y eficientes, y asumirá la plena responsabilidad de la Golden Share de ZIM, así como de la marca comercial.
Por su parte, ZIM ha detallado que la Acción Estatal Especial que el Estado de Israel posee en la compañía será transferida a una nueva filial de FIMI, sujeta a la aprobación del Gobierno israelí. La nueva entidad, constituida en Israel, operará bajo la marca ZIM y será propiedad y estará gestionada por FIMI, respaldada por una asociación estratégica a largo plazo con Hapag-Lloyd que incluye apoyo comercial durante el período inicial para permitir un inicio estructurado de las operaciones.
La transacción está sujeta a la aprobación de los accionistas de ZIM y de las autoridades reguladoras competentes. Una vez completada, la combinación de ambas navieras consolidaría la posición de Hapag-Lloyd como la quinta mayor compañía de transporte de contenedores del mundo, con una flota de más de 400 buques, una capacidad de 3 millones de TEU y volúmenes anuales superiores a los 18 millones de TEU. La compañía alemana prevé que la operación genere «varios cientos de millones de dólares en sinergias anuales».
«ZIM es un socio excelente para Hapag-Lloyd», ha declarado Rolf Habben Jansen, consejero delegado de Hapag-Lloyd. «Los clientes se beneficiarán de una red significativamente fortalecida en las rutas del Transpacífico, Intra-Asia, Atlántico, América Latina y Mediterráneo Oriental. Compartimos las mismas ambiciones: un gran servicio al cliente, una calidad operativa sobresaliente y un compromiso con la innovación digital», ha añadido, comprometiéndose además a «construir una presencia muy sustancial y a largo plazo en Israel».
Yair Seroussi, presidente del consejo de administración de ZIM, ha señalado que el anuncio es «la culminación de una revisión estratégica exhaustiva dedicada a maximizar el valor para los accionistas», y ha afirmado que la operación «representa la transacción más prudente y beneficiosa para todos los grupos de interés de ZIM».
Hasta que se cierre la transacción, ambas navieras seguirán operando como competidoras y mantendrán su actividad habitual. La colaboración operativa se limitará a los acuerdos existentes de intercambio de buques y fletamento de espacios, con las aprobaciones regulatorias y de accionistas previstas para finales de 2026.
Sin embargo, la operación no está exenta de tensiones laborales. Medios israelíes han informado de que los trabajadores sindicalizados de ZIM iniciaron una huelga indefinida el domingo para protestar contra los planes de venta a Hapag-Lloyd. Según esas informaciones, los empleados denuncian que no fueron consultados sobre la operación y han expresado preocupaciones sobre la seguridad laboral y la capacidad de Israel para transportar suministros esenciales en situaciones de emergencia.

