La directora general de SOERMAR, Eva Novoa, ha expuesto las claves de la transformación tecnológica que atraviesa el sector de la construcción naval durante una conferencia impartida en la Cátedra de la Mar Almirante Fernando Poole Pérez Pardo de la Universidad Camilo José Cela. En su intervención, Novoa identificó la descarbonización, la digitalización y las tecnologías duales como los tres vectores que están reconfigurando la competitividad de esta industria a escala global, y detalló el conjunto de herramientas industriales, financieras y regulatorias con las que cuentan España y Europa para convertir esos desafíos en una ventaja competitiva.
Novoa recordó que la construcción naval es un sector estratégico cuya competitividad está siendo redefinida por la descarbonización marítima y las tecnologías digitales avanzadas. El transporte marítimo mueve en torno al 80% de las mercancías mundiales y genera aproximadamente el 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que obliga tanto a construir nuevos buques de bajas emisiones como a modernizar la flota existente. «La transformación del sector naval no es solo tecnológica, es una reconfiguración de políticas, inversión y talento», afirmó la directora general de SOERMAR, quien consideró que esta transición condicionará el mapa de competitividad internacional en los próximos años.
Según los datos expuestos por Novoa, apenas el 7% de la flota mundial puede considerarse «verde» en la actualidad, pero más de la mitad de los nuevos pedidos ya corresponden a buques con bajas emisiones, lo que refleja la velocidad del cambio en curso en la industria naval.
En su análisis, la directora de SOERMAR identificó tres desafíos críticos para el sector: la innovación y adopción tecnológica, la seguridad en la inversión y el capital humano. Los altos costes iniciales y los riesgos de comercialización generan el denominado «valle de la muerte» de la I+D, que dificulta el salto de los prototipos a la producción en serie. También aludió a la necesidad de marcos regulatorios claros y estables, así como de infraestructuras adecuadas, para movilizar inversión privada. A estos retos sumó la escasez de perfiles especializados en descarbonización y digitalización de astilleros, por lo que consideró imprescindible invertir en la recualificación y actualización de competencias de la fuerza laboral.
Novoa explicó que la descarbonización marítima abre un nuevo mapa de competitividad en el que Asia domina el mercado de grandes cargueros mientras Europa se concentra en nichos de alto valor añadido e innovación de vanguardia. Entre las soluciones en desarrollo, citó el uso de Gas Natural Licuado (GNL) como combustible de transición, el amoniaco verde —incluido en formato sólido—, el metanol, el hidrógeno verde, las pilas de combustible y los sistemas de propulsión híbrida.
En paralelo, la directora general de SOERMAR indicó que la digitalización se consolida como un factor indispensable para competir en el mercado global, con buques inteligentes y ecosistemas marítimos digitales que permiten mejorar la eficiencia operativa y energética. La combinación de digitalización y descarbonización se traduce, según Novoa, en procesos de diseño avanzados, mayor productividad y nuevas capacidades como los buques y sistemas autónomos.
La conferencia también abordó el ecosistema de apoyo financiero e institucional disponible tanto en España como en la Unión Europea. En el ámbito nacional, Novoa citó el Plan de Acción Nacional para la Descarbonización 2026-2030, dotado con 250 millones de euros procedentes del régimen de comercio de derechos de emisión para la transición energética del transporte marítimo. También se refirió al PERTE Naval, centrado en la diversificación hacia energías renovables marinas, la digitalización mediante gemelos digitales y la sostenibilidad, así como a instrumentos como el Tax Lease y su versión específica para I+D+i, las ayudas directas actualizadas mediante el Real Decreto 485/2025 y el programa Puertos 4.0 para la innovación portuaria. Igualmente mencionó los apoyos a la descarbonización de la industria manufacturera y los mecanismos de apoyo a armadores para la adopción de buques autónomos y sostenibles.
En el plano europeo, Novoa recordó el papel de Horizonte Europa 2025, con un presupuesto de 7.300 millones de euros para investigación e innovación y la asociación ZEWT para el transporte acuático de cero emisiones; el Fondo de Innovación, con 2.900 millones para tecnologías de emisiones netas cero; el Mecanismo Conectar Europa (CEF Digital) para infraestructuras digitales; y la regulación ETS y FuelEU Maritime como marcos tractores de la demanda de soluciones más limpias. También mencionó la iniciativa ‘Astilleros del Futuro', que a partir de 2026 promoverá la modernización de astilleros de tamaño medio mediante robótica e inteligencia artificial.
Con respecto al medio plazo, Novoa apuntó al despegue de la eólica marina en España como una de las grandes oportunidades para el sector naval nacional, tras la aprobación del marco regulatorio definitivo y la activación de una inversión estimada de 20.000 millones de euros. La primera subasta, actualmente en consulta pública, priorizará no solo el precio, sino también el impacto industrial local, el empleo, la huella de carbono y la coexistencia con otros sectores, con un foco específico en la eólica flotante.
La conferencia concluyó con un repaso al papel de las tecnologías duales como motor de innovación transversal que conecta las capacidades de defensa y el sector civil en ámbitos como sistemas autónomos y robótica marina, ciberseguridad marítima, nuevos sistemas de propulsión y energía e inteligencia artificial aplicada a la vigilancia y monitorización ambiental. Esta convergencia abre la puerta a fondos especializados como el Fondo Europeo de Defensa y programas de la OTAN, tradicionalmente ajenos al sector civil. «Las tecnologías duales serán el estándar en 2030 para garantizar una Economía Azul Sostenible y protegida, donde la eficiencia operativa y la seguridad nacional convergen en una única plataforma tecnológica», afirmó Novoa.

