El tráfico total de mercancías en el Puerto de Barcelona ha crecido un 13,5% en el primer mes del año, hasta alcanzar 5,45 millones de toneladas. Este destacado incremento se debe, en buena medida, al comportamiento de los líquidos a granel, que han aumentado un 87,5% interanual y suman 1,33 millones de toneladas.
Este avance consolida la tendencia detectada a finales del pasado ejercicio, con un notable aumento en la importación de gas natural licuado (GNL), esencialmente procedente de Estados Unidos, así como en el tráfico de gasolina y fuel. En este ámbito, las terminales barcelonesas están actuando como hub para operaciones de blending y posterior exportación a otros puertos. En contraste, los sólidos a granel han retrocedido un 12%, lastrados por la caída en el movimiento de cereales y harinas.
En el tráfico de contenedores, el puerto ha gestionado 304.703 TEUs, un 4,3% más. Este crecimiento responde principalmente a la recuperación de los tráficos de transbordo, que aumentan un 11,3%. Sin embargo, los contenedores llenos de exportación y de importación han descendido un 10,7% y un 3,3%, respectivamente.
El tráfico de automóviles también muestra una evolución positiva, con 43.768 vehículos movidos, un 2,2% más que en enero del año anterior. Este incremento se explica por el fuerte repunte de las importaciones, que crecen más de un 80%, mientras que las exportaciones se mantienen en cifras similares a las del ejercicio previo.
Por el contrario, los servicios de short sea shipping (SSS) han registrado un descenso del 5,5%, hasta 28.227 UTIs, debido principalmente a la reducción del tráfico con las Islas Baleares y, en menor medida, con Italia.
En el ámbito de pasajeros, el Puerto de Barcelona contabilizó en enero 208.160 movimientos, un 16% más. De ellos, 71.304 corresponden a ferris de línea regular (+4,2%), mientras que los cruceros sumaron 84.405 visitantes a la ciudad de Barcelona.

