La Asociación de Transportistas de Contenedores de la Bahía de Algeciras (ATCBA), de la mano de su presidente, Diego Piñel, ha vuelto a denunciar la grave situación en la que se encuentran las principales zonas logísticas del Campo de Gibraltar, donde los profesionales del transporte desarrollan su labor diaria de abastecimiento.
En esta ocasión, la organización pone el foco en el estado de las carreteras, ya deterioradas desde hace años y agravadas tras el paso de las últimas borrascas. Piñel señaló especialmente el Polígono Industrial Cortijo Real, en Algeciras, y la ZAL Bahía de Algeciras en El Fresno, en Los Barrios, donde —según la asociación— el firme presenta un nivel de deterioro “impropio de una infraestructura estratégica”.
En el caso de la vía que conecta la A-381 con el depósito de contenedores de DOCKS, de titularidad de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA), ATCBA asegura que el firme se encuentra en un estado peligroso, con socavones y deformaciones que podrían provocar accidentes graves en cualquier momento. La asociación recuerda que ya se ha solicitado en anteriores ocasiones una reparación integral y un refuerzo estructural acorde al intenso tránsito de vehículos pesados. Además, denuncian que se permite la descarga de portacoches en una vía estrecha, lo que incrementa el riesgo para los usuarios.
La situación en el Polígono Cortijo Real, según Piñel, es incluso más alarmante. Califica el entorno como “un escenario de guerra”, donde circular sin sufrir daños resulta casi imposible. Pese a las promesas del Ayuntamiento de Algeciras, el estado del pavimento sigue siendo deficiente y las averías por golpes y reventones de neumáticos se producen a diario, generando importantes perjuicios económicos al sector del transporte. La asociación advierte de que la falta de una actuación contundente podría desembocar en un siniestro de consecuencias irreversibles.
ATCBA también denuncia la ausencia total de señalización que advierta del mal estado de la calzada, dejando —afirman— a conductores, peatones y ciclistas expuestos a riesgos evidentes. La organización señala al titular de la vía como responsable directo de lo que pueda ocurrir si no se adoptan medidas urgentes. Entre las incidencias reportadas figuran ruedas destrozadas, impactos en parabrisas por desprendimientos del firme, torceduras de peatones y caídas de ciclistas en los socavones.
En el ámbito profesional, los transportistas registran múltiples averías que obligan a inmovilizar vehículos durante días en talleres, con el consiguiente impacto económico y retrasos operativos. ATCBA anuncia que estas pérdidas serán reclamadas a los responsables de las infraestructuras.
La asociación enmarca esta problemática en un contexto más amplio de deterioro de la red viaria nacional. Cita el último informe del RACC, basado en el estudio iRAP 2022-2024, que analiza 26.470 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado y concluye que el 11,8 % —3.122 kilómetros— presenta un riesgo elevado o muy elevado. El índice de riesgo en autopistas y autovías ha pasado de 6,1 a 6,4, reflejando un empeoramiento tras años de mejora.
“Desde ATCBA seguiremos fiscalizando el estado de las carreteras que nuestros transportistas y ciudadanos utilizan cada día y no vacilaremos en señalar a quienes tienen la obligación de garantizar su seguridad”, subrayó Diego Piñel, reiterando el llamamiento a una intervención inmediata de las administraciones competentes.

