domingo, 1 de marzo de 2026
El Estrecho Digital

Los estibadores del Puerto de Avilés inician su segunda semana de huelga sin avances en la negociación

Los trabajadores de la estiba del Puerto de Avilés han comenzado la segunda semana consecutiva de huelga sin avances en la negociación con las empresas del sector. El conflicto gira en torno a la defensa.

Redacción··Estiba·2 minImprimir
Los estibadores del Puerto de Avilés inician su segunda semana de huelga sin avances en la negociación

Los trabajadores de la estiba del Puerto de Avilés han comenzado la segunda semana consecutiva de huelga sin avances en la negociación con las empresas del sector. El conflicto gira en torno a la defensa del empleo estable, el mantenimiento del Centro Portuario de Empleo (CPE) y la preservación de un modelo laboral que, según el colectivo, garantiza seguridad, profesionalidad y eficiencia en los muelles.

Tras más de una semana de paros parciales y concentraciones, los estibadores denuncian la falta de voluntad negociadora por parte de la patronal, que mantiene su intención de liquidar el CPE sin haber explorado alternativas ni ofrecer garantías efectivas de empleo para toda la plantilla. A su juicio, la medida no responde a causas económicas ni productivas y supone una amenaza directa para decenas de puestos de trabajo y para la estabilidad operativa del puerto.

La huelga ya está teniendo consecuencias visibles en la actividad. Varios buques permanecen amarrados y la operativa se encuentra condicionada, lo que, según los trabajadores, demuestra que el conflicto tiene un impacto real sobre una infraestructura estratégica para Asturias. Los estibadores sostienen que las propuestas empresariales basadas en subrogaciones individuales y en la dispersión de la plantilla no garantizan continuidad laboral, especialmente en un puerto con tráficos irregulares, y abren la puerta a una mayor precarización.

El colectivo subraya que lo que está en juego trasciende el ámbito local. Consideran que la disolución del CPE y el incremento de la eventualidad, el intrusismo y la reducción de personal estable forman parte de una tendencia que pone en cuestión el modelo de estiba profesional consolidado durante décadas en los puertos españoles.

Entre sus reivindicaciones figuran la paralización inmediata del proceso de disolución del CPE, la apertura de una negociación real que garantice el mantenimiento del empleo y los derechos laborales, la reducción de la precariedad mediante la integración de trabajadores eventuales y el fin del intrusismo con el cumplimiento estricto de la normativa sectorial.

El conflicto ha traspasado fronteras y cuenta con el respaldo de organizaciones sindicales vinculadas al International Dockworkers Council (IDC), que han trasladado su apoyo al colectivo avilesino. Desde el ámbito internacional se advierte de que lo que sucede en Avilés puede marcar un precedente relevante para el futuro del sector portuario en Europa.

Pese a la dureza de la huelga, los estibadores aseguran que se están respetando los servicios esenciales, garantizando la manipulación de mercancías perecederas y peligrosas, así como el abastecimiento estratégico, actuando —afirman— con responsabilidad social y profesional.

El colectivo ha hecho un llamamiento a la Autoridad Portuaria y a las empresas para desbloquear la situación y retomar una negociación efectiva. Mientras tanto, los trabajadores afrontan esta segunda semana de paros unidos y con la determinación de defender el empleo y el modelo laboral que, sostienen, es clave para el futuro del puerto y de la economía asturiana.

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