Una coalición formada por 45 organizaciones europeas del sector del transporte ha remitido una carta abierta a los Estados miembros de la Unión Europea en la que solicitan un incremento sustancial de la financiación comunitaria destinada a infraestructuras de transporte. La petición, fechada el 19 de febrero de 2026, coincide con una nueva ronda de negociaciones sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP) para el periodo 2028-2034, que se aborda en el Consejo de Asuntos Generales celebrado este 24 de febrero.
El documento, firmado por entidades que representan a todos los modos de transporte —marítimo, ferroviario, aéreo, por carretera y navegación interior—, plantea como demanda central que el futuro instrumento Connecting Europe Facility (CEF) cuente con un presupuesto mínimo de 100.000 millones de euros. Las organizaciones firmantes sostienen que una red de transporte europea sólida y actualizada resulta indispensable para que la Unión pueda alcanzar sus objetivos estratégicos en materia de resiliencia, preparación militar, competitividad industrial y soberanía de las cadenas de suministro.
Entre los signatarios figuran organizaciones de primer nivel como la European Sea Ports Organisation (ESPO), la Community of European Railway and Infrastructure Companies (CER), la International Road Transport Union (IRU), la European Transport Workers’ Federation (ETF), la Federation of Private Port Operators and Terminals (FEPORT) y la Baltic Ports Organization (BPO), entre otras. La amplitud de la coalición, que abarca desde fabricantes de automóviles hasta operadores de navegación interior, evidencia el consenso transversal del sector sobre la necesidad de aumentar la inversión pública europea en infraestructuras.
La carta abierta señala que el contexto geopolítico y geoeconómico actual, marcado por tensiones crecientes y los efectos del cambio climático, exige una actuación inmediata para modernizar y completar la red transeuropea de transporte. Los firmantes advierten de que las infraestructuras de transporte de la UE no están suficientemente adaptadas a las necesidades de doble uso civil-militar, tal como pone de manifiesto el reciente Reglamento de Movilidad Militar propuesto por la Comisión Europea. A ello se suma la necesidad de preparar las redes para escenarios de contingencia que vayan más allá de las estrategias de suministro just-in-time, incorporando capacidad de redundancia y reserva.
Los firmantes recuerdan que el transporte constituye la columna vertebral y el motor del mercado interior de la UE. Si Europa pretende mejorar su competitividad industrial y liderar la transición hacia una economía de emisiones netas cero, necesita una red de transporte eficiente que conecte los centros de producción con sus mercados. La carta hace referencia a los informes de Mario Draghi y Enrico Letta, que subrayan cómo una red de transporte europea bien integrada resulta esencial para el crecimiento económico, la creación de empleo y la cohesión social y territorial.
Uno de los puntos centrales del documento es la denuncia de la infrafinanciación crónica que sufre el sector. Las organizaciones señalan que los proyectos de transporte con elevado valor añadido social no siempre generan los retornos financieros necesarios para cubrir las inversiones, por lo que las subvenciones europeas resultan imprescindibles. El CEF, que ha demostrado ser un instrumento eficaz para priorizar inversiones de alto valor europeo, se ha visto debilitado por una sobresuscripción estructural y significativa de sus convocatorias, consecuencia directa de la insuficiencia presupuestaria.
Isabelle Ryckbost, secretaria general de ESPO, ha declarado que el sector del transporte europeo continúa dando la voz de alarma. Según Ryckbost, Europa necesita más y mejores infraestructuras de transporte, más resilientes y mejor conectadas, para garantizar su competitividad y seguridad. La responsable de la organización portuaria europea ha instado a los gobiernos nacionales a acordar un presupuesto sólido para el sector del transporte en el próximo marco financiero, argumentando que la UE solo podrá alcanzar sus objetivos estratégicos si cuenta con un sector de transporte fuerte que sirva de base al mercado interior.
Ryckbost ha añadido que los puertos europeos, como puertas de entrada al comercio mundial y pilares de la resiliencia económica, geopolítica y climática del continente, están preparados para asumir su parte de responsabilidad y comprometerse, pero necesitan que Europa respalde sus inversiones. En su opinión, los Estados miembros tienen ahora la oportunidad de revertir la tendencia y asegurar el apoyo necesario para el sector.
La coalición de 45 organizaciones abarca prácticamente la totalidad del ecosistema del transporte europeo, desde asociaciones de puertos marítimos e interiores hasta federaciones de transporte por carretera, pasando por entidades del sector ferroviario, la aviación, la logística y el transporte público urbano. Esta movilización conjunta constituye una de las acciones de presión más amplias del sector del transporte ante las instituciones europeas en el contexto de las negociaciones presupuestarias del próximo periodo financiero plurianual.

