domingo, 1 de marzo de 2026
El Estrecho Digital
Actualidad

Róterdam cierra 2025 con un tráfico total de 428,4 millones de toneladas y señala la congestión en terminales como causa de desvío de carga

El Puerto de Róterdam presentó sus resultados correspondientes al ejercicio 2025 con un tráfico total de 428,4 millones de toneladas, lo que supone un descenso del 1,7% respecto al año anterior. El principal.

Redacción··Pasajeros·4 minImprimir
Róterdam cierra 2025 con un tráfico total de 428,4 millones de toneladas y señala la congestión en terminales como causa de desvío de carga

El Puerto de Róterdam presentó sus resultados correspondientes al ejercicio 2025 con un tráfico total de 428,4 millones de toneladas, lo que supone un descenso del 1,7% respecto al año anterior. El principal factor de esta caída fue el comportamiento negativo de los graneles sólidos, aunque la congestión en las terminales de contenedores y la debilidad de las exportaciones europeas también lastraron la actividad del mayor puerto del continente.

El tráfico de contenedores alcanzó los 14,2 millones de TEUs, un 3,1% más que en 2024, gracias al tirón de las importaciones procedentes de Asia, que crecieron un 9,3%, y al aumento del 13,6% en el tráfico con América del Norte. Sin embargo, el tonelaje total de contenedores descendió un 0,2% interanual. La autoridad portuaria atribuyó esta divergencia entre TEUs y tonelaje al aumento del movimiento de contenedores vacíos, una consecuencia directa de la combinación entre mayores importaciones y menores volúmenes de exportación, derivados del deterioro de la posición competitiva europea y del retroceso del transbordo. El puerto señaló además que las condiciones meteorológicas adversas y las huelgas registradas al inicio y al final del año provocaron fluctuaciones en el movimiento de contenedores.

Los cambios en la estructura de alianzas de las navieras generaron un incremento en el número de servicios que operan en Róterdam, pero esta mayor oferta se vio contrarrestada por problemas operativos. La congestión en la manipulación de contenedores en los muelles provocó el desvío de un volumen significativo de carga hacia otros puertos, con un descenso del 15,9% en TEUs en el segmento de transbordo. Los volúmenes de short sea se mantuvieron estables.

El tráfico ro-ro creció un 0,9% hasta 25,6 millones de toneladas, con un crecimiento limitado en los flujos con el Reino Unido debido al bajo ritmo de su economía. El resto de carga general (breakbulk) subió un 4,6% hasta 6,1 millones de toneladas, apoyado por mayores movimientos de productos siderúrgicos, la entrega de cimentaciones para parques eólicos offshore, tuberías de acero para el proyecto Porthos y un incremento del aluminio, cuyas ventas se redirigen hacia compradores europeos como consecuencia de los aranceles a la importación aplicados en Estados Unidos.

Los graneles sólidos cayeron un 6,5%, arrastrados por los menores envíos de mineral de hierro y carbón. El tráfico de carbón retrocedió un 8,7% hasta 17,3 millones de toneladas ante la fuerte caída de la demanda de carbón de coque, vinculada a la débil posición de la producción siderúrgica europea. En sentido contrario, los graneles agroalimentarios crecieron un 6,3%, con volúmenes especialmente elevados en la primera mitad del año, impulsados por la puesta en servicio de una nueva terminal de graneles sólidos en el puerto.

Los graneles líquidos descendieron un 1,5% en su conjunto. El GNL registró un aumento del 15,1% hasta 13 millones de toneladas, dado que las reservas de gas en Europa requirieron una reposición mayor que en 2024, pero este crecimiento no fue suficiente para compensar la debilidad de otros productos líquidos, en particular los químicos.

La autoridad portuaria expresó su preocupación por el retraso en la inversión industrial. Varias compañías químicas anunciaron durante los últimos doce meses el cierre de fábricas en Róterdam, mientras que proyectos en curso o nuevos, especialmente en el ámbito de los combustibles renovables, han sido paralizados. El puerto consideró que las medidas gubernamentales adoptadas en 2025 resultaron positivas pero insuficientes para equiparar las condiciones competitivas de los Países Bajos con las de otros países europeos, en un contexto en el que la competencia de mercados como el chino sigue siendo significativa.

Boudewijn Siemons, consejero delegado de la Autoridad Portuaria de Róterdam, calificó 2025 como un año difícil, en el que las empresas químicas y logísticas del puerto estuvieron sometidas a una presión considerable y la industria europea se vio afectada por la creciente competencia global, todo ello en un contexto de tensiones geopolíticas en escalada.

En el plano financiero, los ingresos del ejercicio ascendieron a 940,4 millones de euros, un 6,6% más que en 2024, y el EBITDA alcanzó los 583,6 millones de euros, con un crecimiento del 3,6%. El beneficio neto se situó en 266 millones de euros, 7,8 millones menos que el año anterior, debido a una mayor depreciación y a un cargo extraordinario por deterioro de activos. Las inversiones totalizaron 291,4 millones de euros, un 9% menos interanual. Los costes operativos aumentaron en 38,3 millones de euros, principalmente por un incremento de 13,6 millones en gastos de personal, vinculado a los cambios del último convenio colectivo, y de 15,6 millones en gastos de explotación. En virtud de nuevos acuerdos sobre dividendos, el reparto correspondiente a 2025 ascenderá a 186,2 millones de euros, equivalentes al 70% del beneficio neto.

En materia de descarbonización, la autoridad portuaria reconoció que su objetivo de reducir un 55% las emisiones de CO₂ para 2030 es cada vez menos probable de alcanzar, aunque continúa trabajando con las empresas del recinto para acelerar la transición. Entre los proyectos en curso figuran la planta de hidrógeno verde de 200 MW de Air Liquide, prevista para finales de 2027, y el electrolizador Holland Hydrogen I de Shell, cuya puesta en marcha está programada para 2026. El proyecto Porthos de captura y almacenamiento de carbono se encuentra en su fase final, con la tubería submarina completada y el inicio de operaciones previsto para finales de 2026. La construcción de la red troncal de hidrógeno también avanza, con la última sección de tubería soldada y los preparativos de puesta en servicio en marcha.

Compartir