La Autoridad Portuaria de Almería (APA) ha sacado a licitación la tercera fase de las obras de rehabilitación del cargadero de mineral El Alquife, conocido popularmente como El Cable Inglés, por un importe de 1.254.153 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de un año. La actuación, financiada con cargo al programa del 2% Cultural del Gobierno de España, se centrará en la reparación, consolidación y mejora de la estructura del cargadero, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), sobre el que ya se han llevado a cabo dos intervenciones previas de recuperación. La segunda de ellas, finalizada hace casi tres años, permitió la inauguración de una pasarela peatonal y un mirador en altura que se ha convertido en un nuevo atractivo turístico para la ciudad de Almería.
El proyecto responde a los resultados de una inspección aérea realizada sobre los pilotes y los elementos del sistema de cimentación del muelle de carga, una estructura que se adentra 110 metros en el mar. La APA ya licitó previamente los servicios de asistencia técnica y dirección de obra por un importe cercano a los 100.000 euros, lo que da cuenta de la complejidad técnica de una intervención que debe actuar sobre una infraestructura centenaria expuesta de forma permanente a la acción del medio marino.
Las investigaciones llevadas a cabo han puesto de manifiesto diversas patologías, originadas fundamentalmente por la corrosión ambiental y marina, que afectan a la zona de salpicaduras emergida del conjunto formado por los pilotes, las vigas de arriostramiento y las cartelas que unen las cabezas de los pilotes a los pilares de la estructura del muelle. Para abordar estas deficiencias, el proyecto contempla la reparación de la parte superior de la estructura que sostiene las vigas del muelle —las cabezas de los pilotes— y el refuerzo de las vigas que enlazan los pilotes entre sí —vigas de arriostramiento—, de modo que las cargas se distribuyan adecuadamente y la estructura pueda resistir esfuerzos adicionales.
La intervención prevé asimismo el refuerzo de las cartelas de enlace, esto es, las piezas triangulares que consolidan las uniones entre vigas y pilares, así como la renovación del sistema de conservación y protección de la estructura del muelle, lo que puede incluir la aplicación de tratamientos anticorrosivos para mitigar los efectos de la acción del mar. De manera complementaria, las obras renovarán el sistema de protección de los pavimentos de madera del nivel 2 y se revisará el sistema de fijación de los tablones del pavimento, los raíles de ferrocarril y los entrepaños de las barandillas del conjunto.
La tercera fase de rehabilitación tiene su origen en una inspección realizada en noviembre de 2023 sobre la estructura del muelle, centrada en particular en los elementos estructurales del nivel 1 del muelle de carga, que conforman el sistema de cimentación del cargadero. Dicha inspección, ejecutada por un equipo de buzos profesionales a solicitud de la APA, reveló que 18 de los 72 pilotes que sustentan el Cable Inglés bajo el mar se encontraban en un estado calificado como «muy malo». Los profesionales examinaron las bases del cargadero para determinar el estado de la cimentación de la estructura, que se asienta sobre pilotes de acero rellenos de hormigón hincados en el lecho marino, entrelazados con tirantes y arriostrados con vigas de acero que emergen y conectan las cabezas de los pilotes a la estructura exterior.
El informe resultante de la inspección submarina señala que el estado general de la cimentación del Cable Inglés es «bastante bueno» en relación con su antigüedad, el nivel de corrosión acumulado y la ausencia de protección galvánica. No obstante, determinados elementos presentan un deterioro más acusado, en particular los situados en la zona de salpicaduras y en los puntos donde la agitación marina y las corrientes de marea inciden con mayor intensidad. El estudio recomendaba actuar de forma prioritaria en la zona de levante y la zona frontal del muelle, donde se identificaron nudos, pilotes y vigas cuyo estado fue catalogado como «muy malo o malo». Entre las medidas propuestas figuraban la protección de los nudos, la sustitución del mortero de protección aplicado en reparaciones anteriores y la instalación de un sistema de protección galvánica.
El Cable Inglés constituye una obra singular de ingeniería industrial concebida en su origen como infraestructura de transporte, almacenaje y embarque del mineral de hierro procedente de las minas de Alquife, en la provincia de Granada. Diseñado como un muelle de aguas profundas, su estructura permitía el atraque de buques de gran tonelaje y disponía de un sistema de almacenamiento en altura que posibilitaba la descarga del mineral por la acción de la gravedad. Su valor patrimonial y su singularidad arquitectónica lo convierten en uno de los elementos más representativos del patrimonio industrial del sureste peninsular.

