El Colegio de Oficiales de la Marina Mercante Española (COMME) ha emitido un manifiesto en el que exige al Gobierno de España, a las instituciones europeas y a los principales organismos internacionales del sector marítimo y laboral que prohíban la navegación de buques de la flota mercante y pesquera europea por el estrecho de Ormuz y las zonas adyacentes mientras se mantenga el actual estado de guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel.
El documento, firmado por el presidente del COMME, Germán de Melo Rodríguez, señala que el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, consecuencia directa del conflicto bélico en curso en el Golfo Pérsico, ha provocado una disminución del suministro de crudo —que el manifiesto cifra en aproximadamente el 20% del consumo mundial— y de bienes de todo tipo destinados a los países de la zona.
El COMME recuerda que la totalidad de esas mercancías se transporta por vía marítima, es decir, mediante buques mercantes, lo que expone a las tripulaciones al riesgo de ser bombardeados, con la consiguiente posibilidad de hundimiento de las embarcaciones, pérdida de los bienes transportados y, lo que el colegio profesional califica como lo más grave, la pérdida de vidas de los tripulantes, además de los daños ecológicos que estos incidentes provocan.
El manifiesto subraya que los marinos que tripulan estos buques no han generado el conflicto bélico ni se les ha llamado a participar en él. El COMME los define como «meros trabajadores que realizan la noble función de llevar la energía, alimentos y bienes a todos los países del mundo, haciendo la vida de la población mundial más saludable y confortable».
Desde esta perspectiva, el colegio profesional sostiene que los países con flota mercante y organismos como la Organización Marítima Internacional (OMI), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Federación Internacional del Transporte (FIT) deberían prohibir la navegación por el estrecho de Ormuz y demás zonas de conflicto mientras dure la guerra. En palabras del propio manifiesto, «la vida de un solo marino es más valiosa que cualquier mercancía que se pretenda transportar con riesgo de muerte a su paso».
En consecuencia, el COMME dirige su exigencia a varias instancias. En el ámbito nacional, reclama la intervención del Gobierno de España a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. En el ámbito europeo, se dirige a la Presidencia del Parlamento Europeo y a la Comisión Europea. Y en el plano internacional, apela a la Secretaría General de la OMI, a la OIT y a la FIT. A todas estas instituciones y organismos les solicita que prohíban a los buques de la flota mercante y de pesca europea navegar por la zona de guerra —el estrecho de Ormuz y zonas adyacentes— en defensa de la integridad y la vida de los marinos que los tripulan.

