El cartel de “disponible” ha durado apenas unas semanas en los nuevos “apartamentos submarinos” instalados en el Puerto de Vigo. Tan solo siete semanas después de la colocación de arrecifes artificiales biodegradables frente al visor de Portocultura, una pareja de caballitos de mar ya se ha instalado en estas estructuras.
El avistamiento, documentado recientemente, supone un hito clave para el proyecto piloto HIPPO-REF, impulsado por la Autoridad Portuaria y el IIM-CSIC. Los ejemplares han sido observados perfectamente adaptados, utilizando su cola prensil para sujetarse a los arrecifes, diseñados específicamente para ofrecer refugio frente a corrientes y depredadores.
La rápida colonización de estas estructuras supera las previsiones iniciales y valida el objetivo del proyecto: demostrar que los arrecifes biodegradables pueden actuar como catalizadores de biodiversidad en entornos portuarios. Este avance aporta además datos científicos relevantes sobre cómo integrar de forma positiva la actividad industrial con la regeneración de ecosistemas marinos.
Desde la Autoridad Portuaria destacan que iniciativas como esta buscan transformar las infraestructuras portuarias en espacios activos para la biodiversidad. La presencia de caballitos de mar en zonas tradicionalmente marcadas por la actividad industrial refuerza el éxito de esta estrategia ambiental.
Aunque la población de caballitos de mar en la Ría de Vigo ha mejorado en los últimos años gracias a la calidad del agua, la especie sigue enfrentándose a la pérdida de hábitats naturales. En este contexto, la creación de microhábitats artificiales resulta clave para su conservación.
Experiencias previas como NaturPorts ya demostraron la eficacia de estas soluciones, con la colonización de más de 150 especies. Con HIPPO-REF, el Puerto de Vigo da un paso más en la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza, posicionándose como referente en sostenibilidad y protección del medio marino.

