La Autoridad Portuaria de Cartagena participa un año más en Seatrade Cruise Global, la feria internacional de referencia para la industria de cruceros que se celebra en Miami del 13 al 16 de abril de 2026. La cita reúne a navieras, operadores turísticos, puertos y empresas vinculadas al negocio crucerístico, y constituye uno de los principales escaparates mundiales para la captación de escalas y la presentación de nuevos proyectos. En este contexto, el puerto cartagenero acude con el objetivo de afianzar su posición como destino de cruceros en el Mediterráneo y trasladar al sector la evolución de sus infraestructuras y de su oferta turística.
La representación de la Autoridad Portuaria está encabezada por la jefa del Departamento de Expansión, Hortensia Sánchez, que desarrolla en Miami una agenda de encuentros con responsables de las principales navieras internacionales. El propósito de estas reuniones pasa por consolidar relaciones con las compañías que ya incluyen Cartagena en sus itinerarios y abrir nuevas oportunidades comerciales que permitan incorporar más escalas en próximas temporadas.
La presencia de Cartagena en la feria se articula dentro del espacio de “Ports of Spain”, la marca bajo la que Puertos del Estado y distintas autoridades portuarias españolas presentan de forma conjunta su oferta al mercado internacional de cruceros. En ese marco, Cartagena expone tanto sus atractivos turísticos como las actuaciones previstas para adaptar su recinto portuario a las nuevas demandas del sector, con especial atención a la futura terminal de pasajeros y a los proyectos de integración puerto-ciudad.
Según ha trasladado la Autoridad Portuaria, Cartagena llega a esta edición de Seatrade en un contexto de crecimiento del tráfico de cruceros. El puerto superó en 2025 los 257.000 pasajeros y las previsiones para 2026 sitúan la cifra por encima de los 285.000 cruceristas, con cerca de 200 escalas. De cumplirse estas estimaciones, el enclave alcanzaría un nuevo máximo en este segmento, que en los últimos años ha ganado peso dentro de la actividad portuaria y de la proyección turística de la ciudad.
Desde la institución portuaria se vincula esta evolución a una estrategia mantenida durante más de dos décadas, basada en la mejora de infraestructuras, la planificación comercial y la colaboración con otras administraciones y agentes del destino. Esa línea de trabajo ha permitido a Cartagena ganar visibilidad entre los itinerarios del Mediterráneo y atraer a un número creciente de pasajeros internacionales, incluidos mercados de largo radio como el estadounidense y el canadiense.
Uno de los argumentos centrales de la promoción en Miami será la nueva terminal de cruceros, concebida para mejorar la operativa y la atención al pasajero. El proyecto prevé un edificio adaptado a los estándares actuales del sector, con criterios de accesibilidad, funcionalidad y eficiencia, así como capacidad para gestionar un elevado volumen de viajeros por hora. La actuación también contempla una reorganización del entorno portuario con el fin de ordenar mejor los flujos de embarque y desembarque y facilitar la relación entre la terminal y el tejido urbano.
Esta infraestructura forma parte de la transformación de la fachada marítima recogida en la iniciativa “De Faro a Faro”, uno de los proyectos de mayor alcance en la relación entre el puerto y la ciudad. La propuesta plantea una reordenación del frente portuario para generar espacios más permeables, accesibles y conectados con los barrios y con las áreas de mayor afluencia turística. Dentro de esa estrategia se incluyen actuaciones en enclaves como Santa Lucía y el entorno de la terminal, con nuevos espacios verdes y recorridos peatonales que modificarán la imagen del borde marítimo.
Durante la feria, la Autoridad Portuaria también pone el foco en los atributos de Cartagena como escala turística. La ciudad combina patrimonio histórico, recursos arqueológicos, museos, centros de interpretación, gastronomía y propuestas culturales y de naturaleza en un entorno urbano de dimensiones manejables para el visitante. Esa combinación constituye uno de los principales argumentos comerciales del destino, especialmente en un mercado en el que las navieras valoran tanto la singularidad de la experiencia en tierra como la proximidad entre los puntos de interés y la terminal de atraque.
La entidad portuaria considera que esa oferta ha contribuido a atraer este año a más de 35 navieras y a situar a Cartagena como una escala consolidada dentro de distintos itinerarios mediterráneos. La ciudad ha logrado posicionarse como una opción de interés para compañías que buscan destinos con patrimonio, facilidad operativa y una experiencia diferenciada para el pasajero, al margen de los grandes nodos turísticos saturados.
Junto a la infraestructura y la promoción turística, Cartagena trasladará en Seatrade su apuesta por un modelo de crecimiento vinculado a criterios ambientales. Entre los proyectos presentados figura la electrificación del muelle de cruceros mediante sistemas OPS, una actuación destinada a permitir la conexión eléctrica de los buques durante su estancia en puerto y reducir así emisiones y ruido en el entorno urbano. A ello se suman iniciativas relacionadas con el suministro de combustibles y con la adaptación del recinto a nuevas exigencias operativas y medioambientales del negocio crucerístico.

