La Cámara de Comercio de Almería y la Cámara Regional de Comercio, Industria y Servicios de Fez-Meknès han formalizado un convenio de asociación con el objetivo de consolidar un puente comercial entre la provincia almeriense y la región marroquí. El acuerdo, firmado el pasado 13 de abril, busca promover el codesarrollo económico y la detección de nuevas oportunidades de negocio para los operadores de ambas zonas.
El acto protocolario contó con la presencia de Jerónimo Parra, presidente de la institución cameral almeriense, y su homólogo en la región de Fez-Meknès, Hamza Benabdallah. Ambos representantes coincidieron en señalar que la base de este entendimiento reside en la reciprocidad y el beneficio mutuo, con el propósito de establecer un entorno de confianza institucional para el tejido empresarial de las dos regiones.
El convenio establece herramientas concretas para facilitar el acceso de las empresas andaluzas al mercado marroquí. De forma recíproca, la Cámara de Comercio de Almería ofrecerá soporte a los inversores procedentes de Fez-Meknès que identifiquen en el sureste español un enclave estratégico para sus operaciones. El plan de acción conjunto contempla el intercambio de información económica sobre mercados y normativas, la organización de encuentros empresariales y misiones comerciales directas e inversas, programas de formación y acompañamiento para empresas en procesos de internacionalización, así como el fomento de buenas prácticas y la transferencia de experiencias institucionales.
Las actuaciones se centrarán en sectores donde ambas regiones presentan una alta competitividad, como el comercio, la industria, los servicios, el turismo y la cultura. «Marruecos es un mercado estratégico para Almería por su cercanía, su complementariedad económica y su potencial de crecimiento. Este acuerdo permitirá a nuestras empresas contar con un apoyo institucional sólido para explorar nuevas oportunidades comerciales e inversoras», señaló Jerónimo Parra durante el acto de firma.
Por su parte, Hamza Benabdallah indicó que el pacto crea «un marco de confianza para que las empresas desarrollen proyectos conjuntos» y contribuye a la cooperación económica entre Marruecos y España.
Para garantizar que los objetivos planteados se traduzcan en resultados tangibles, ambas instituciones constituirán un comité mixto de coordinación. Este órgano, integrado por representantes de las dos cámaras, será el responsable de supervisar los planes de acción, proponer nuevas iniciativas y evaluar el impacto de la cooperación a lo largo de la vigencia del acuerdo.
El convenio tiene una duración inicial de un año, con posibilidad de prórroga hasta un máximo de cuatro años. Al tratarse de un acuerdo marco, no contempla compromisos financieros directos, pero sienta el precedente jurídico para la futura firma de convenios específicos que aborden acciones técnicas o presupuestarias concretas entre ambas regiones.

