El Puerto de Las Palmas registra en estos días una situación de plena ocupación con la presencia simultánea de once unidades offshore en sus instalaciones. La llegada de cuatro nuevas embarcaciones vinculadas a proyectos de preparación, mantenimiento y transformación de buques ha elevado la actividad del recinto canario hasta su máxima capacidad, lo que pone de manifiesto el alto grado de especialización y la capacidad operativa de la comunidad portuaria grancanaria.
Entre las embarcaciones incorporadas más recientemente se encuentra el Castorone, uno de los mayores buques del mundo especializados en el tendido de tuberías submarinas, perteneciente a la compañía italiana Saipem. El buque, procedente de Río de Janeiro y con destino al Mar Negro, realiza en Las Palmas una parada técnica de cinco días para labores de reparación, con más de 500 tripulantes a bordo. Esta escala se ha convertido en una de las más destacadas de las últimas jornadas por las dimensiones de la embarcación y la complejidad logística de la operación.
El puerto también ha recibido varios buques perforadores de gran porte. El Noble Voyager, procedente de La Coruña, y el Noble Valiant, llegado desde el Golfo de México, ambos pertenecientes a la compañía armadora Noble Corporation y consignados por Hamilton y Cía., desarrollan trabajos de mantenimiento y adecuación en el área de Reina Sofía. Las estancias previstas para ambas embarcaciones se prolongarán aproximadamente dos meses, durante los cuales se llevarán a cabo las labores de preparación necesarias antes de que los buques acometan nuevos proyectos internacionales.
A estas unidades se suma el buque perforador Santorini, también consignado por Hamilton y Cía., que ha arribado al puerto para una escala de unos diez días tras su paso por Costa de Marfil. La embarcación continuará posteriormente su ruta hacia Chipre en una operativa centrada en su puesta a punto antes de iniciar nuevas campañas en el sector energético offshore.
Las actuaciones que se están llevando a cabo con el conjunto de estas embarcaciones incluyen escalas de hasta dos meses de duración, buques de más de 300 metros de eslora y tripulaciones superiores a las 500 personas, lo que da cuenta de la envergadura de las operaciones que el Puerto de Las Palmas es capaz de gestionar.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, ha señalado que «esta elevada concentración de actividad confirma la confianza de las grandes compañías internacionales en nuestro puerto y en la solvencia técnica de toda la comunidad portuaria. La capacidad para atender operativas complejas, con altos requerimientos técnicos y logísticos, nos consolida como un enclave estratégico en el Atlántico para el desarrollo de proyectos offshore de ámbito internacional».
Calzada ha añadido que «este nivel de actividad no es puntual, sino el resultado de una estrategia sostenida en el tiempo que nos ha permitido posicionarnos como un puerto altamente competitivo, preparado para atender proyectos de gran complejidad y con un ecosistema empresarial que aporta valor en cada escala».
La actividad offshore se mantiene como uno de los pilares de diversificación del Puerto de Las Palmas, al generar un impacto directo en el empleo, la industria auxiliar y los servicios portuarios. La elevada ocupación registrada en la actualidad refleja la capacidad de respuesta coordinada de consignatarios, operadores logísticos, talleres especializados y servicios técnicos altamente cualificados que operan en el recinto canario, posicionándolo como un nodo de referencia en el Atlántico para operaciones de mantenimiento, reparación, transformación y apoyo logístico a proyectos energéticos internacionales.

